08/07/08

Naxos (minificción)

NAXOS

Con calculada suavidad depositó el cuerpo dormido sobre la arena dorada de la playa. Se detuvo un momento mientras retrocedía para contemplar por última vez la piel bronceada por el sol de Creta, los cabellos negros y fuertes como crines de caballo, los labios que le arrancaron la promesa que estaba a punto de romper. Sin embargo, nada de ello lo disuadió ni lo hizo vacilar; ni siquiera lo estremeció el hecho de pensar que la abandonaba a su suerte, pues seguramente no faltaría el borracho que la confundiera con una princesa y, enloquecido, quisiera casarse con ella para hacerla su diosa. Luego continuó avanzando hacia el barco donde su futuro le aguardaba pacientemente mecido por las olas, mientras esperaba que el viento hinchara las negras velas para alejarse de la terrible verdad que había comprendido la tarde anterior: había matado al monstruo equivocado.

2 comentarios:

MIX dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Monica Montaña dijo...

Me gusta. Siento la arena y las olas y la monstruosidad desde una persepectiva diferente. Es curioso, pero para ser una minificciòn encuentro gran cantidad de descripciònes. A veces no pasa en estos textos. Eso hace Naxos llamativos. Solo recomendarìa quitar algunas palabras como: "vacilar" (puesto que ya esta la palabra disuadiò y vacilar sobra; el "pues", y el "terrible", que sea solo la verdad. Creo que sobran pero de resto me parece una minificciòn excelente. Un saludo.