09/08/08

Una minificción

GOOD SEED, BAD SEED
Mt 13, 13

… entonces dijo el Maestro: “¿no lo entienden todavía? La semilla que cae al borde del camino representa a los más útiles, pues de ella se alimentan los que, de otro modo, morirían de hambre ciertamente. La que cae entre las piedras son los que comprendiendo lo difícil que resulta vivir, prefieren pasar ocultos y se resguardan de los riesgos del mundo. La semilla que cayó entre abrojos corresponde a aquellos que comprenden que hay algunos más fuertes y violentos que ejercen la rapiña del poder para ahogar toda buena intención. Y por último, la que cayó en tierra buena es la peor de todas, pues si bien es cierto que dio fruto del treinta, del cincuenta y del ciento por uno, este sólo sirvió para ser guardado en el granero y aumentar la riqueza del sembrador. El que tenga oídos para oír, que oiga”…

Para José Miguel Álvarez.

2 comentarios:

Liliana Montes dijo...

Una parábola similar una vez escuché en la Iglesia. Muy bonito el minicuento y la frase final es contundente: "El que tenga oídos para oír, que oiga". Esperemos que José Miguel Álvarez entienda el mensaje, jiji.

Camvios dijo...

Liliana: gracias por tus comentarios. Te invito a visitar el blog de la revista de la que hago parte www.revistagavia.blogspot.com. También escribo algunas cosas de poesía (aunque no tan buenas como las tuyas, y de paso te enteras de nuestro evento de lanzamiento.

Un abrazo.

Christian Camilo Villanueva